CERTAMEN PIROTÉCNICO " CRISTO DE LA
LAGUNA 2009 " TENERIFE.
Esta
tradicional exhibición convocará a algunas de las pirotecnias más destacadas
del Archipiélago, como El Carmen, Pirotecnia Toste y Pirotecnia Hnos.
Cabrera. La mañana de ayer día 13 de Septiembre comenzaron a montar sus
"castillos" de fuegos artificiales en la Montaña de San Roque. Este año, la
apertura de los fuegos del Cristo correrá a cargo de la pirotecnia Toste,
seguidos de Pirotecnia el Carmen y de Pirotecnia Hnos. Cabrera.
Los "castillos"donde se ubican los voladores se alinean en la ladera de San
Roque, en huertas cercanas que los vecinos de la zona ceden con motivo de la
festividad del Cristo. Aunque algunos particulares han presentado quejas por
las molestias derivadas de la organización del dispositivo pirotécnico, los
residentes de la Montaña de San Roque tradicionalmente han acogido con
ilusión la llegada de esta noche y han mantenido una estrecha colaboración
con el Ayuntamiento de La Laguna.
HISTORIA
Los fuegos artificiales no son un espectáculo por sí solo,
sino que forman parte de todo el escenario lúdico de la fiesta principal de
La Laguna. A pesar de que esta tradición, que se viene celebrando desde el
siglo XVIII, ha variado a lo largo de su historia, ha mantenido invariable
su recorrido original. El 14 de septiembre el Cristo Lagunero recorre las
calles de Aguere. A su paso por la iglesia de La Concepción se lanzan los
primeros fuegos desde la Torre; a continuación, cuando la procesión está
llegando a la calle Tabares de Cala, se encienden los tradicionales "gánigos"
de fuego en las laderas de San Roque, y a su llegada a la plaza del Cristo
ubican al Crucificado Moreno en el Templete para presenciar los Fuegos del
Risco.
Los festejos finalizan con una gran traca de voladores y la quema de las
ruedas de fuego, ofrendas que los laguneros hacían a su patrón.
En 1749, el regidor José de Anchieta y Alarcón describió los fuegos lanzados
desde la Torre de la Concepción afirmando que "toda la plaza está en dos
filas de palos, y encima, como al alto de un hombre, un gánigo de alquitrán;
hubo tres cargas de camaretas, montantes y ruedas, cada vez cinco y
voladores y de lágrimas; al entrar y salir La Comunidad (Dominica) por la
mañana hay cámaras y a
la tarde, a vísperas; y al irse iban faroles
alumbrando de los altos." Esta noche, el cielo de nuevo entrará en la
historia.